Plata dulce
La Argentina enfrenta nuevamente –como tantas veces en su historia económica- un fenomenal viento de cola. Al “regalo” de casi 4400 millones de dólares en moneda del FMI (DEGs) que, para fines del tercer trimestre, permitirán alimentar las flacas reservas del Banco Central, se suma un aumento que no se detiene aun en los precios de las materias primas. Esto último promete mejorar los términos del intercambio entre 12 y 15% en 2021, volviendo a los niveles máximos que se tocaron en 2011/12. Nada mal por cierto, si a ello se suma la recuperación cíclica de la economía mundial y un muy elevado nivel de liquidez que contribuyen para que todos los países-avanzados y emergentes- registren altas tasas de expansión cíclica en 2021. ¿Lo estamos aprovechando?
Cuando las restricciones aflojan, muc...










