{"id":6412,"date":"2026-06-06T00:24:20","date_gmt":"2026-06-06T00:24:20","guid":{"rendered":"https:\/\/fielfundacion.org\/blog\/?p=6412"},"modified":"2026-06-06T00:24:20","modified_gmt":"2026-06-06T00:24:20","slug":"la-pausa-de-engels","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fielfundacion.org\/blog\/2026\/06\/06\/la-pausa-de-engels\/","title":{"rendered":"La pausa de Engels"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Existen periodos en la historia en que hay divergencias acentuadas entre las tasas de crecimiento econ\u00f3mico y del consumo popular -o si se quiere, del consumo de la \u201cclase trabajadora\u201d-. En la Argentina tenemos sobrada experiencia de periodos que caracterizamos por el r\u00f3tulo gen\u00e9rico de \u201cpopulistas\u201d en los que el gobierno de turno dilapida stocks acumulados (reservas externas tras la Segunda Guerra Mundial, los fondos de las cajas jubilatorias entre 1950 y 1990, la inversi\u00f3n hundida de empresas privatizadas entre 2003 y 2015), o que aprovecha flujos transitorios (ganancias de t\u00e9rminos del intercambio entre 2003 y 2008), para distribuirlo en forma de aumentos del gasto corriente. Estos episodios de exceso de gasto por sobre su nivel de equilibrio intertemporal se transformaron luego, inevitablemente, en crisis de deuda y defaults.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Menos frecuentes han sido los episodios en los que la econom\u00eda crece a tasas elevadas, mientras que los ingresos salariales y el empleo crecen a tasas mucho m\u00e1s modestas. Podemos intentar identificar algunos periodos relativamente cortos en la Argentina -m\u00e1s claramente a comienzos del siglo XX, una etapa de muy altas tasas de inversi\u00f3n-, pero en otros pa\u00edses podr\u00edan asociarse a periodos algo m\u00e1s extensos de recuperaci\u00f3n tras dram\u00e1ticos episodios de guerra. El periodo m\u00e1s extenso que se documenta en el Reino Unido -y que no precisamente puede imputarse a la salida de una guerra- es el as\u00ed llamado la \u201cpausa de Engels\u201d, que dur\u00f3 aproximadamente medio siglo entre 1790 y 1840. Durante esos largos a\u00f1os, la productividad y la econom\u00eda crecieron a tasas muy elevadas (para la historia previa), mientras que los salarios se estancaron. Reci\u00e9n despu\u00e9s de este periodo en que las tasas de retorno al capital y las inversiones fueron excepcionalmente altas, los salarios convergieron a crecer con la productividad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alguien podr\u00eda pensar que lo que la Argentina experimenta en la actualidad -crecimiento econ\u00f3mico con salarios estancados hace ya cerca de un a\u00f1o- tiene reminiscencias de una <em>Engels\u2019 pause<\/em>, y que ello puede continuar as\u00ed por alg\u00fan tiempo, o incluso por bastante tiempo. Algo de eso hay, pero tenemos que tener en cuenta que tenemos componentes estructurales y c\u00edclicos que van juntos, y que probablemente anticipan un escenario de \u201cajuste entre productividad e ingresos laborales\u201d un poco m\u00e1s corto. A no desesperar, no ser\u00e1n 50 a\u00f1os, pero quiz\u00e1s esto se tome dos o tres a\u00f1os, o algo as\u00ed. \u00bfCu\u00e1les son los factores que llevar\u00edan a una \u201cpausa\u201d larga, y los que la pueden acortar?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El principal lastre viene del pasado: el pa\u00eds lleva 20 a 25 a\u00f1os de estancamiento de la productividad total factorial, y ello compara con un mundo emergente y regional en los que esa tasa fue positiva y en algunos casos muy alta. Hacer el catch up requiere reestructurar y por lo tanto mucho capital, quiebras y tiempo. Pero ello no implica que volver a la productividad de fines de los \u201990 tenga el premio mayor, tanto por el punto de partida como porque adem\u00e1s ahora corremos con el desaf\u00edo de pegar el salto a nuevas formas tecnol\u00f3gicas, IA y apertura al mundo mediante. La \u201cpuesta a punto\u201d, por lo tanto, implica ahorrar (en sentido amplio) por varios a\u00f1os. En lo coyuntural, es cierto, parte de la recuperaci\u00f3n c\u00edclica de la econom\u00eda ya se ha dado (lo que implica que algo de productividad se recuper\u00f3), pero seguramente no toda a nivel sectorial, y por lo tanto todav\u00eda hay margen en muchas actividades para crecer usando capacidad ociosa sin requerir mucho m\u00e1s empleo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una segunda pregunta es si, a partir de mejoras de productividad, nuestro sistema de relaciones laborales y jur\u00eddicas en general facilitan o traban los procesos de ajuste cada vez que se enfrenta la necesidad de adaptarse a cambios de cualquier tipo. Si la respuesta es que tenemos un r\u00e9gimen jur\u00eddico-laboral que es tanto o m\u00e1s flexible que el de nuestros competidores, entonces al catch up en productividad le habremos sumado una condici\u00f3n de flexibilidad que limita contingencias sobre los costos laborales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si en cambio la respuesta es \u201cno estoy seguro todav\u00eda de un cambio en el r\u00e9gimen jur\u00eddico y laboral\u201d, entonces la mejora del stock (subir productividad hasta la frontera de posibilidades) puede ser en parte negativamente compensada por amenazas sobre el flujo (incertidumbre sobre pasivos contingentes).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo anterior son todas cuestiones que pueden imponer una pausa m\u00e1s larga en los salarios medios, y naturalmente podemos agregar otros factores como interrupci\u00f3n de los procesos de inversi\u00f3n y crecimiento por cambios pol\u00edticos hacia el <em>distribucionismo<\/em> que alteren el ritmo de catch up en productividad y nos lleven a otra secuencia de deterioro de productividad como en d\u00e9cadas previas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero hay tambi\u00e9n factores que pueden acortar los tiempos en que los salarios puedan mejorar con las ganancias de productividad. Entre ellos, el primero por destacar es la apertura de la econom\u00eda argentina a grandes inversiones en miner\u00eda metal\u00edfera y en hidrocarburos, as\u00ed como el favorable cambio de pol\u00edticas hacia la agricultura que ponen en conjunto un piso al crecimiento agregado. Si a ello se le suma un sostenido proceso de apertura y desregulaci\u00f3n, y pol\u00edticas de equilibrio fiscal intertemporalmente sostenibles, y el hecho de que la poblaci\u00f3n crece a tasas tan bajas (menos de 0.2% anual) que se aleja el temible escenario de sobreoferta extraordinaria de trabajadores (alto desempleo), el tiempo de ajuste a un escenario de crecimiento de m\u00e1s sectores y mejores ingresos se acorta. Es en ese contexto en que pueden mejorar las expectativas, lo que a su vez permite traer al presente parte de los beneficios futuros. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En suma, estas pocas l\u00edneas advierten de un proceso que requiere mejorar los retornos al capital por un tiempo porque el pasado nos condena y lo que nos legaron nuestros \u201cpadres pol\u00edticos\u201d de los \u00faltimos 80 a\u00f1os es una econom\u00eda de mediocre productividad, inestable e insostenible. Salir de ello nos lleva, nos guste o no, a un periodo del tipo que caracteriz\u00f3 a la <em>Engels\u2019 pause<\/em>, aunque no tan dram\u00e1tico porque la tecnolog\u00eda, la apertura y nuestro pasado nos ense\u00f1an hacia donde debemos intentar esta vez.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><strong>Juan Luis Bour<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Existen periodos en la historia en que hay divergencias acentuadas entre las tasas de crecimiento econ\u00f3mico y del consumo popular -o si se quiere, del consumo de la \u201cclase trabajadora\u201d-. 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