{"id":6324,"date":"2026-05-11T15:35:22","date_gmt":"2026-05-11T15:35:22","guid":{"rendered":"https:\/\/fielfundacion.org\/blog\/?p=6324"},"modified":"2026-05-11T15:35:24","modified_gmt":"2026-05-11T15:35:24","slug":"el-mercado-laboral-lleva-80-anos-de-debilidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fielfundacion.org\/blog\/2026\/05\/11\/el-mercado-laboral-lleva-80-anos-de-debilidad\/","title":{"rendered":"El mercado laboral lleva 80 a\u00f1os de debilidad"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay una vasta literatura pol\u00edtica sobre el fracaso del mercado laboral argentino en los \u00faltimos 15 a\u00f1os para crear empleos \u201cde calidad\u201d con salarios acordes. Hay mucho menos escrito sobre el fracaso en los \u00faltimos 80 a\u00f1os, y nos proponemos aqu\u00ed recordarlo, dado que el huevo de la serpiente se encuentra lejos y hace tiempo, y durante casi un siglo no hubo parches suficientes como para resolver los problemas estructurales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vayamos de aqu\u00ed para atr\u00e1s, en un r\u00e1pido viaje. Los n\u00fameros de los \u00faltimos dos a\u00f1os en materia de empleo formal son malos: tomado el \u00faltimo dato ajustado por estacionalidad, la p\u00e9rdida de empleos asalariados privados es de 3% (193 mil puestos), cay\u00f3 4% el empleo en servicio dom\u00e9stico, el de aut\u00f3nomos casi no se movi\u00f3, el de monotributistas creci\u00f3 7.4% (unos 151 mil), y cayeron el empleo p\u00fablico (el equivalente ajustado de unos 87 mil puestos) y el empleo en monotributo \u201csocial\u201d en casi 390 mil puestos (61%). Con la excepcionalidad de la baja de monotributistas \u201csociales\u201d, una categor\u00eda claramente en el borde de la informalidad, y del empleo p\u00fablico, el comportamiento del resto del empleo formal no puede sorprender tras el receso que ven\u00eda de 2023 y sumo al 2024, y los cambios de r\u00e9gimen macro y microecon\u00f3mico que estamos experimentando. En cuanto a comparaciones con el pasado reciente, sabemos, por una parte, que el crecimiento del empleo p\u00fablico muy por encima de la poblaci\u00f3n encubr\u00eda desempleo, y que ello tarde o temprano deb\u00eda corregirse. Por tanto, no sorprende la ca\u00edda de 2.5% del empleo p\u00fablico. Probablemente, el margen para restructurar es all\u00ed todav\u00eda muy significativo en los gobiernos subnacionales, y deber\u00edamos esperar una \u201cserie larga\u201d de estancamiento o ca\u00eddas adicionales del empleo p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El derrumbe del empleo de \u201cmonotributistas sociales\u201d a fines de 2024 y comienzos de 2025 constituye, a su vez, un blanqueo de las relaciones laborales. En efecto, desde los a\u00f1os \u201890 los gobiernos que se sucedieron encontraron, como una manera de ocultar la informalidad, la creaci\u00f3n de formas contractuales simplificadas con bajas cotizaciones, para que la estad\u00edstica (y la \u201chistoria oficial\u201d) consideren como empleo \u201cformal\u201d contrataciones de muy baja productividad que no permiten pagar los costos de una pensi\u00f3n m\u00ednima. Ese esquema de \u201cformalidad en el borde\u201d permiti\u00f3 definir como formales una porci\u00f3n alta de la poblaci\u00f3n que, de otra forma, habr\u00edan ca\u00eddo en su mayor\u00eda en la calificaci\u00f3n de informales. Puesto en n\u00fameros, de los 23 millones de puestos de trabajo que computa INDEC en las cuentas de generaci\u00f3n del ingreso, menos de la mitad son asalariados registrados. Si para definir el universo de \u201cformales\u201d le sumamos los aut\u00f3nomos, y con datos m\u00e1s abiertos de las EPH tratamos de desentra\u00f1ar los informales entre el resto de los trabajadores independientes, tendremos que poco m\u00e1s de 45% de los puestos de trabajo son de baja productividad (informales, en la definici\u00f3n de informalidad por productividad de la ocupaci\u00f3n). De esos puestos, 55% son asalariados y 45% trabajadores independientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En \u00e9pocas de cambio estructural (los 90) o de crisis macroecon\u00f3micas (las hay en abundancia en la historia argentina de las ultimas 10 d\u00e9cadas), el empleo formal cae, para recuperar algo o un poco m\u00e1s en el rebote posterior. Recordemos que la Argentina no registra 3 a\u00f1os seguidos de crecimiento desde 2008. En una econom\u00eda vol\u00e1til, los contratos laborales requieren flexibilidad; sin ella, las empresas pueden quebrar cuando el ciclo se da vuelta, a menos que contraten informalmente. Lo sab\u00edamos en Convertibilidad porque no se pod\u00eda devaluar, y lo sabemos hoy tambi\u00e9n cuando rige la restricci\u00f3n presupuestaria. La \u201csoluci\u00f3n de informalidad\u201d es el \u201cequilibrio bajo\u201d que encontraron desde hace d\u00e9cadas las empresas y trabajadores para moverse en un entorno vol\u00e1til e incierto, as\u00ed como las familias encontraron en el d\u00f3lar el refugio a la inestabilidad monetaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La volatilidad macroecon\u00f3mica no es una caracter\u00edstica exclusiva de los \u00faltimos 15 o 20 a\u00f1os, sino que nos acompa\u00f1a de lejos. Y la informalidad laboral tambi\u00e9n empez\u00f3 a gestarse mucho tiempo atr\u00e1s, aunque hoy alcance porcentajes m\u00e1s elevados que en el pasado. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A mediados de la d\u00e9cada de 1940, frente a la ca\u00edda de los recursos fiscales por la guerra desde 9.6% del PBI en 1935-39 a 7.6% del PBI en 1942-43, la soluci\u00f3n que se encontr\u00f3 fue la de aumentar las al\u00edcuotas de aportes personales (de 5% a 8%) y las contribuciones patronales (de 8% a 12%) destinadas al sistema previsional. Como el aumento de recaudaci\u00f3n no alcanzaba, se increment\u00f3 la base de aportantes al sistema: el numero de afiliados al sistema se multiplic\u00f3 por once entre 1943 y 1955. Como los nuevos afiliados ten\u00edan baja productividad, la recaudaci\u00f3n no crec\u00eda proporcionalmente, as\u00ed que siguieron aument\u00e1ndose las al\u00edcuotas de contribuci\u00f3n, pas\u00e1ndose del nivel original total en individuos y empresa de 13% hasta 1942 a 25% desde 1952 (casi 32% desde 1959)<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Los mayores recursos se utilizaron b\u00e1sicamente para gasto corriente, pero m\u00e1s all\u00e1 del quiebre de las cajas previsionales por el vaciamiento que llevaron a cabo las distintas Administraciones desde 1945 en adelante, un problema que legaron fue el de establecer una elevada cu\u00f1a salarial (diferencia entre costos laborales en blanco y en negro) que desde el comienzo favorec\u00eda la evasi\u00f3n. La informalidad laboral, que ya exist\u00eda en los a\u00f1os \u201930, se instal\u00f3 como una caracter\u00edstica de sectores peque\u00f1os y medianos de la industria, el comercio y los servicios con la expansi\u00f3n de la segunda mitad de la d\u00e9cada del \u201940. El resto -la historia de desequilibrios y defaults que marcan la macroeconom\u00eda argentina- nos lleva directamente al presente. Desandar el fracaso laboral de casi un siglo nos llevar\u00e1 tiempo, porque aun no hemos asimilado los errores cometidos durante tanto tiempo.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><strong>Juan Luis Bour<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> La Econom\u00eda de Per\u00f3n, cap\u00edtulo 6 (El sistema previsional), por Juan Luis Bour. Editores Roberto Cortes Conde et al. EDHASA 2020 y 2023, Buenos Aires.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay una vasta literatura pol\u00edtica sobre el fracaso del mercado laboral argentino en los \u00faltimos 15 a\u00f1os para crear empleos \u201cde calidad\u201d con salarios acordes. 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